Ser lÃder en el siglo XXI es algo más que tener conocimiento, entrenamiento y  competencia para resolver los retos tradicionales de las empresas y organizaciones económicas, educacionales y sociales.  El lÃder de hoy se encuentra con un certamen mayor que es lograr compaginar el liderazgo del mundo exterior y el universo de los negocios con el liderazgo de sà mismo.  Si el lÃder no logra alcanzar los conocimientos y el entrenamiento adecuado en la dimensión emocional se la hace muy  difÃcil agregar valor a su empresa y organización ya que el soporte de toda actividad y producción  laboral, social, material, contable y financiera está en la mente emocional.   Se trata ya de una realidad  el que la competividad de los mercados, el efecto de la globalización, y la presión e influencia de los diferentes problemas de una organización, enmarquen a las empresas en un entorno cambiante y turbulento en el que la capacitación de liderazgo y las habilidades de gestión de las personas que forman parte de cada organización se conviertan en la clave para afrontar con garantÃas la realidad de cada momento. ¡Y alerta…!  Por esto es que es vital que el lÃder sea dueño de su mundo emocional.  Sin este equilibrio entre emociones, conocimientos técnicos, teorÃas, inteligencias y experiencias  es poco el tiempo que duran los logros y el riesgo está  en que se convierta el gerente y la organización en destructores de valor. Esto se evita con la aplicación de la gerencia emocional única ruta para convertirse en LÃder del siglo XXI.



